9 de septiembre de 2008

A different drum (1988): 2 de 6 canciones memorables usadas por Martin Scorsese en alguno de sus grandiosos filmes (no incluye documentales).

Han pasado veinte años y aún recuerdo el escándalo que armó la curia bogotana para impedir la exhibición en las salas de cine de La última tentación de Cristo. La película, según recuerdo, mostraba a un Jesucristo diferente al enseñado, al impuesto; y por supuesto que eso me atraía. Los altos jerarcas de la iglesia católica en Colombia no podían permitir por nada del mundo que sus fieles (quizás los más fieles y fanáticos de este lado del mundo) vieran en cine a el hijo de dios dudando de su misión, deseando a una bendita puta y menos aún concibiendo hijos y muriendo viejo como todos los demás, sin la cruz y sin la ascención. No importaba el pan, no importaba el vino, no importaba esa otra faceta (en la mirada de Nikos Kazantzakis desde los ojos de Scorsese), la de un ser humano sensible y frágil.

El caso es que mi viejo y yo nos quedamos con ganas hasta muchos años después cuando la bestia calmada ni se inmutó con el reestreno en 2001. La vi y me gustó mucho, me conmovió, me sacudió. No encontré el menor rasgo de provocación, ni tampoco intenciones iconoclastas, todo lo contrario. Pensé también que los cardenales, arzobispos, obispos y demás no la vieron hasta el final y por eso no entendieron nada. Bueno, de haberlo visto no habrían cambiado mucho las cosas.

Peter Gabriel en compañia de amigos como Hozzam Ramzy, Nusrat Fateh Ali Khan y Youssou N' Dour, aggiornaron magistralmente las escenas de Scorsese. Un poco antes de esta canción Judas y Jesús (los maravillosos Harvey Keitel y William Dafoe) sostienen una conversación que definirá el rumbo de la historia.

1 comentario:

juanmosquera dijo...

...por entonces martin scorsese rezaba un padrenuestro distinto que omitía aquello de "sálvanos de caer en tentación". Y nosotros se lo agredecemos...