20 de febrero de 2010

Rape me (1993): Mi Nirvana ocurrió así: Una tarde hace ocho años abrí el cajón de Pandora. Rápidamente pasé mis dedos sobre cada casete a la vez que pensaba si quería escuchar lo que iba señalando. Mientras el polvo se quedaba pegado a mis dedos, dejaba atrás cada álbum y selección -mixtape, la llaman ahora- que seguía en el orden de la columna. Recorrí todas las columnas de casetes sin que ninguno me hiciera señal alguna para elegirlo. Nada de lo que había en el dichoso cajón me apetecía esa tarde. O bueno, casi nada. En el fondo encontré una cajita rota y sucia, con su respectiva cinta sin marcar y en estado lamentable. Parecía que había sido usado varias veces para grabar alguna cosa, una encima de otra, una y otra vez. No era mía. Seguro pertenecía a la novia de entonces de mi querido Wolf. La cinta estaba corrida hacia la mitad. Decidí ponerla. Primero llegó el silencio y luego la revelación. Sin esperar absolutamente nada me di de bruces contra la totalidad hecha canción.

Esa tarde hice las paces con Kurt Cobain para siempre. Hoy celebro su cumpleaños.



3 comentarios:

juanmosquera dijo...

amén

ANDRÉSWOLF dijo...

que bueno que es el cajón de los casetes, que sorpresa que se encuentren cosas como estas !!!

Eva B. dijo...

Genial Nirvana. Para mi lo máximo.