No viene nada al caso contar por qué la obra de Charly García ha sido tan importante en mi vida, tanto como la de los Beatles. Pero próximo a presentarse en Bogotá, y después de siete años de angustia y ausencia, se me antoja recordar en forma de canciones (sus canciones) las veces que Charly pisó tierra colombiana, o casi.
1989. Promesas sobre el bidet (1984): 27 años después de que editara su primer álbum y sólo cuando a los "genios" de la industria discográfica local les dio por armar una ridícula campaña llamada “rock en tu idioma”, vino García por primera vez a Bogotá. Yo tenía apenas nueve años y mi vida se iba entre mi afición por el América de Cali y las canciones de Juan Luis Guerra. Años después me encontré con ese documento audiovisual maravilloso que registra su primer concierto en la plaza de toros La Santamaría y las entrañables crónicas de Sandro Romero Rey y Eduardo Arias sobre el mismo.
Aquella noche, junto a Fernando Samalea, Fabián Quintiero, Carlos García López e Hilda Lizarazu, entre otros, cantó “Promesas sobre el bidet”, una plegaria de amor que años después traería a mis labios tantas veces. Aún, quizás.
1997. Cuchillos (1996): Pasaron ocho largos años para que Charly García regresara a Bogotá. Para entonces todo había cambiado, el mundo, Colombia, él y yo, por supuesto. Charly ya había iniciado su arriesgado y entretenido camino hacia el delirio y venía a compartirlo en el estadio El Campín. Say No More ya había adquirido forma de disco y de consigna. Escudado por la guitarrista María Gabriela Epumer y Mario Serra , entre otros, Charly encantó y decepcionó a partes iguales.
La noche del 21 de junio de ese año fui testigo solitario, porque solo estaba, de un concierto mítico. Primero Fito Páez presentó su disco “Euforia” junto a la Orquesta Filarmónica de Bogotá. Y unas horas después la felicidad, o Charly García. Aunque fue un concierto largo en el que García tocó teclados, guitarra, bajo y percusiones, cantó poco; pero trajo con él a Mercedes Sosa y todo fue amor. Fito también se sumó en algunos instantes después de cuatro años sin tocar con su mentor. Por vez primera cantó “El aguante” y casi todos los presentes aguantamos hasta el final, tres horas o más en las que fue y volvió. Lúcido, egoísta y grandioso. Junto a la Negra Sosa, cantaron “Cuchillos”, aquella extraña canción que siempre consigue detener el tiempo para ayudarnos a resucitar.
2001. El día que apagaron la luz (2000): El fin de siglo trajo de regreso a Sui Generis bajo los efectos del concepto sónico y spectoriano que García había llamado Say No More o la técnica de Maravillización. Charly y Nito grabaron un disco, se presentaron en Boca y anunciaron una gira sudamericana que incluyó a Colombia. Mientras llegaban, Ana Lorena y yo disfrutamos como niños cada una de las pequeñas “Sinfonías para adolescentes” durante meses. Pero Sui Generis no vino a Colombia. Un empresario irresponsable me obligó a reclamar el dinero de mi entrada y a imaginar cómo habríamos coreado en El Campín mi himno del fin de siglo: "El día que apagaron la luz".
2002. Adela en el carrusel (1987): Pero la tristeza y la espera duraron poco. El siglo XXI se encontró con un Charly García desatado que componía, grababa, giraba y provocaba. Como siempre. Al Sui Generis 2.0 le siguió el magnífico álbum “Influencia” y el anuncio de una nueva gira que me anunciaba, una vez más, felicidad.
Eran días de radio junto a Félix Sant-Jordi en un programa diario de dos horas que cada noche celebraba la canción popular hispanoamericana. Tuvimos la fortuna de ser la emisora oficial del concierto y de entrevistar a Charly vía telefónica durante un rato ambale, largo y emocionante. Durante la rueda de prensa pude comprobar que García es un vampiro. Una noche antes del concierto en El Campín, su guitarrista, María Gabriela Epumer vino a nuestro programa y conversamos de todo. Sería su última vez en Bogotá.
Aquella noche del 30 de agosto en la que Charly y los colombianos nos desquitamos de la cita fallida, la preciosa Ana Lorena y yo comulgamos en una ceremonia apasionada portando el brazalete que nos identificaba como aliados leales a la obra de García, pintándonos de plata y cantando desde el principio hasta el final. Los recuerdos están intactos, como cuando cantó en espanglish “Rain” de los Beatles y encarné la alegría, o cuando cantó “Adela en el carrusel” descifrando cada minuto de aquel año radiante.
2005. Perro andaluz (1979): El “emperador del universo” regresó tres años después a Bogotá. Y su regreso fue un testimonio de la voracidad vertiginosa con la que convivía. Si su concierto de 2002 fue perfecto, el de 2005 en La Santamaría fue caótico, pero no por ello menos emocionante. A su llegada al aeropuerto Eldorado espetó el ya famoso -y no menos cierto- “Saludos, Cocalombia” y quienes lo odiaban tuvieron más motivos. Vino con el trío de chilenos que ya llevaban varios años siendo su banda soporte y con un trío de cuerdas conducido por Alejandro Terán.
La noche del viernes 8 de julio de 2005 en La Santamaría, Charly estuvo tan inspirado como violento. Abandonó a la mitad “Quizás porque” para celebrar la vida del recién fallecido Pappo con “Sucio y desprolijo”. Invitó al productor Andrew Loog Oldham para cantar “Simpathy for the devil” -una canción de sus pupilos-, quien además se aprestaba a colaborar en el nuevo proyecto de García: “Kill gil” o cómo consumirse entre un disco conceptual.
Mi memoria se confunde entre sentimientos encontrados. Recuerdo mi felicidad compartida con Ana María; Charly nos hizo querernos desde el primer día a ella y a mí. Pero también recuerdo el fastidio que me producía cada llamada telefónica que mi novia de entonces, recibía con una sonrisa desvergonzada que levantó en mí sospechas fatales. En medio de la locura, Charly sorprendió con “Perro andaluz”, una joya de Serú Girán que, como si tratándose de un oráculo, anunciaba el presente y el futuro.
2009-2012. Necesito tu amor (1987): Luego del enorme susto y temer por un feo final para Charly en 2008 y después de su asombrosa recuperación en 2009, se anunció su regreso para el alivio de todos los que lo queremos vivo y bien. Y sí, volvió a tocar y a cantar acompañado de una banda muy poderosa que lo mima hasta el sol de hoy. La gira “Tengo que volverte a ver” marcaba a Bogotá como uno de los destinos para celebrar la vida y la obra de García, pero como en 2001 volvía a quedarme con las ganas, asuntos contractuales aplazaron la fiesta durante tres años. Hoy lunes 2 de julio de 2012, el El Parque Metropolitano Simón Bolívar será, por fin, el escenario ideal para el regreso a Bogotá del músico hispanoamericano más grande en la historia del rock.
Muchos días pasaron desde la última vez y hoy soplan vientos diferentes. Y una vez más, como siempre, las canciones de Charly son necesarias. Y la alegría, también. No digas nada.
Coda. King Kong (2010): Y García volvió a Bogotá. Aún me cuesta describir todo lo que sentí. Las emociones se me enredan pero debo decir que es el concierto más hermoso y emotivo que he presenciado de Charly. Verlo vivo, bien y haciendo lo que más ama fue suficiente. Sólo Wolf, mi hermano, sabe con exactitud qué me pasó. Al final de la noche el cénit de la luna se juntó con el recuerdo de los días felices.
"hay canciones lo suficientemente heroicas, paran los relojes con el pensamiento de alguien" AC.
2 de julio de 2012
9 de junio de 2012
No te creo (2002): La pesadilla era recurrente. Cada vez que se presentaba despertaba y caía en una larga vela. Siempre era lo mismo: un tropezón inesperado con una caja de pandora que no buscaba y que no abría pero le dejaba preguntas sin respuestas y mucha desazón. Más allá de que ese correo electrónico no le estuviera dirigido y que hubiese sido enviado desde su propio computador, lo que le molestaba profundamente era el uso de signos de interrogación y, sobre todo, del diminutivo en la única palabra que aparecía en el asunto de aquel mensaje. Llevaba soñando aquello desde hacía tanto y con tal detalle, que ya no tenía claro si se trataba de un sueño o de un evento verdadero y desafortunado.
12 de mayo de 2012
Mama, you've been on my mind (1970): Alta traición. Alta tensión. Hipertensión. Reanudación de hostilidades. Y una canción que ha caído como anillo al dedo.
Perhaps it's the color of the sun cut flat
An' cov'rin' the crossroads I'm standing at,
Or maybe it's the weather or something like that,
But mama, you been on my mind.
I don't mean trouble,
please don't put me down or get upset,
I am not pleadin'
or sayin', "I can't forget."
I do not walk the floor bowed down an' bent,
but yet, Mama, you been on my mind.
Even though my mind is hazy
an' my thoughts they might be narrow,
Where you been don't bother me
nor bring me down in sorrow.
It don't even matter to me
where you're wakin' up tomorrow,
But mama, you're just on my mind.
I am not askin' you to say words
like "yes" or "no,"
Please understand me,
I got no place for you t' go.
I'm just breathin' to myself, pretendin'
not that I don't know,
Mama, you been on my mind.
When you wake up in the mornin',
baby, look inside your mirror.
You know I won't be next to you,
you know I won't be near.
I'd just be curious to know
if you can see yourself as clear
As someone who has had you on his mind.
Perhaps it's the color of the sun cut flat
An' cov'rin' the crossroads I'm standing at,
Or maybe it's the weather or something like that,
But mama, you been on my mind.
I don't mean trouble,
please don't put me down or get upset,
I am not pleadin'
or sayin', "I can't forget."
I do not walk the floor bowed down an' bent,
but yet, Mama, you been on my mind.
Even though my mind is hazy
an' my thoughts they might be narrow,
Where you been don't bother me
nor bring me down in sorrow.
It don't even matter to me
where you're wakin' up tomorrow,
But mama, you're just on my mind.
I am not askin' you to say words
like "yes" or "no,"
Please understand me,
I got no place for you t' go.
I'm just breathin' to myself, pretendin'
not that I don't know,
Mama, you been on my mind.
When you wake up in the mornin',
baby, look inside your mirror.
You know I won't be next to you,
you know I won't be near.
I'd just be curious to know
if you can see yourself as clear
As someone who has had you on his mind.
5 de mayo de 2012
Parao (2002): Esta semana el cacto ha vuelto a florecer. Cada botoncito que brota en él alegra mi casa. Ayer en la tarde mi padre llegó para contarme la noticia. Esta semana lo llamamos un par de veces para preguntarle cómo se encontraba pero nadie atendió ninguna de las dos llamadas. Pensamos que la hora no era la adecuada, que quizás estaba descansando. Las últimas veces que conversamos mientras me recetaba medicinas para una infección oftálmica y vitaminas, hablamos de Dios, de fútbol, de la enfermedad de Perthes, de la salud pública y del sistema óseo. Hace casi diez años me salvó la vida, cuando me vio me dijo "Si vienes mañana ya no hay nada que hacer". Yo me estaba desangrando por dentro. En mi última visita me contó su vida. Lo vi bien. Quería contarle que me he vuelto vegetariano y ver la expresión en su rostro. Fue el más grande. De él aprendí la misericordia.
Lo echaré mucho de menos, querido doctor Eduardo Alvarado Valero. Sabe, usted y yo nunca hablamos de música, pero hoy quiero decirle que siempre pensé que su vida fue así, como lo que canta Rubén en esta canción. Mi admiración eterna y mi agradecimiento infinito para usted. Ojalá que exista el cielo para volverlo a ver.
Lo echaré mucho de menos, querido doctor Eduardo Alvarado Valero. Sabe, usted y yo nunca hablamos de música, pero hoy quiero decirle que siempre pensé que su vida fue así, como lo que canta Rubén en esta canción. Mi admiración eterna y mi agradecimiento infinito para usted. Ojalá que exista el cielo para volverlo a ver.
4 de abril de 2012
En la vereda del sol (1981 - 2000): Hoy es día de fiesta, Ana María está cumpliendo años. La conocí en 2002 cuando éramos más pequeños y la risa llegaba con cada segundo acompañada de la amargura. Desde ese día la quiero. Hace unos años le regalé este soneto. Una canción y un soneto para todos los días de la vida con Ana María.
TE VI POR LA TEVÉ
Para Ana María Amaya-Villareal
Saliste en las noticias de las siete,
montando guardia a Charly enamorada,
un hola sin adiós, un cuento de hadas,
de discos, polaroids y brazaletes.
Te vi por la “tevé” y luego en un coro,
cantando soledades parisinas,
yo hacía de faquir, tú de Alfonsina,
bebiéndonos en Sigel el tesoro.
Cuarenta días después y un año menos,
me olvido de tu santo y mi tatuaje
y acepto sin decoro tu venganza.
Los discos de Joaquín no son tan buenos
si no brindo contigo, y no es chantaje,
o me llamas o tú pagas mi fianza.
TE VI POR LA TEVÉ
Para Ana María Amaya-Villareal
Saliste en las noticias de las siete,
montando guardia a Charly enamorada,
un hola sin adiós, un cuento de hadas,
de discos, polaroids y brazaletes.
Te vi por la “tevé” y luego en un coro,
cantando soledades parisinas,
yo hacía de faquir, tú de Alfonsina,
bebiéndonos en Sigel el tesoro.
Cuarenta días después y un año menos,
me olvido de tu santo y mi tatuaje
y acepto sin decoro tu venganza.
Los discos de Joaquín no son tan buenos
si no brindo contigo, y no es chantaje,
o me llamas o tú pagas mi fianza.
30 de marzo de 2012
Better days (1983:) "¿Y bien?, preguntó. Llueve, contesté. Ya lo sabías, ¿no?, preguntó ella. Sí, contesté. Me senté junto a la ventana. Miré hacia el jardín, pero sólo me encontré con el reflejo de la habitación y el de Lucy. Al cabo de un rato, sin levantar la vista de las cartas y con una voz completamente cotidiana, dijo: No tengo más que pellizcarme el brazo para saber que existo. Incluso tratándose de Lucy era una afirmación muy contundente, y si la intepreté como una acusación, lo atribuyo a esa sensación de haber sido engañado, una sensación que no se había esfumado al volver a casa y encontrar borradas todas las huellas de lo que había visto desde la valla. Estuve a punto de darle una respuesta irónica, pero me controlé. No dije nada, ni siquiera me volví hacia ella, sino que continué observando su reflejo en el cristal de la ventana."
Kjell Askildsen. El comodín - Un vasto y desierto paisaje. 1991
Kjell Askildsen. El comodín - Un vasto y desierto paisaje. 1991
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