Ruta perdedora (1977): Literalmente, el tipo se ha quedado muchas veces mirando al techo, solo. Con los planes felizmente finalizados pero solo. Así, solo y aburrido arma algún plan nuevo (nueve) y sigue adelante, como un huracán dejando a su paso excitación, locura y felicidad. La Máquina de Hacer Pájaros fue uno de sus más brillantes y delicados trucos.