Tres agujas (1984 - 1999): Hace unas semanas crucé el charco para recorrer las carreteras españolas en compañía de mi amigo músico Andrés Correa. Entre tantas cosas buenas vividas como reencotrarme con algunos de mis amigos más queridos, empaparme en carne viva de la movida cantautoril española (buena, regular y mala), hacer turismo y todo lo demás; ocurrieron un par de detalles pequeños que sin quererlo me reconciliaron en definitiva con dos músicos vitales para mí. A continuación el primero de ellos.
Nunca olvidado pero sí abandonado por un servidor desde hace ya varios años -por diversos motivos que no se me antoja explicar-, Fito Páez marcó mi larga adolescencia y llenó de alegría mis días. No tengo que escarbar mucho en mi memoria para reconocer que fueron las canciones del rosarino las que más canturreaba por aquí y por allá o en donde quiera que me encontrara. Luego, llegó el siglo XXI.
Pero en Oviedo se dio un momento precioso: mientras Pablo Moro conducía rumbo al Monte Naranco escuchábamos ese disco doble, colección de retazos en directo llamado "Mi vida con ellas". Cuando sonó "Un vestido y un amor" Pablo nos confesó que era su versión favorita de la misma cantada por su autor y comenzó a cantarla con tanto gusto -y con el vozarrón que tiene- que me transmitió la emoción que Fito no conseguía desde hacía tanto tiempo. Entonces y en fracción de segundos me sorprendí cantando al lado de dos grande músicos y amigos aquella extraña canción y después la siguiente y la siguiente y así, hasta que llegó a su fin. Fue suficiente para volver a querer escuchar y canturrear los grandes discos de Páez, como aquel que marcó su debut y contiene esta canción.
"hay canciones lo suficientemente heroicas, paran los relojes con el pensamiento de alguien" AC.
8 de julio de 2011
21 de marzo de 2011
Lunes por la madrugada (1984): Hace 65 años era jueves y en la ciudad de Buenos Aires nacía el niño Miguel Ángel Peralta, mientras la Argentina entera depositaba su confianza en el recién electo presidente Juan Domingo Perón. 42 años y cinco días después de nacer, huir y ver correr sangre en el Río de a Plata, aquel niño devenido en abuelo y genio moría en la misma ciudad. Era sábado y Buenos Aires derrochaba delirio y dólares, mientras enloquecía con un rock moderno y hedonista . En medio de la vitalidad y la celebración pop de los años ochenta en Argentina, Miguel, junto a sus Abuelos de la Nada, iba a la vanguardia; ellos no difundían el nuevo mensaje, ellos eran el nuevo mensaje y se inmolaban cada noche en el escenario. Ni Virus, ni los Twist, ni mucho menos Soda Stereo, exponían su pellejo como lo hacía Miguel junto a Calamaro, Melingo, Bazterrica y Cachorro, canción tras canción, concierto tras concierto. Los Abuelos de la Nada brillaban sin desvanecerse; en sus canciones, en especial las que escribía Miguel, se escondía un profundo sentimiento de amor duro y triste, imposible e inexplicable. Sobre todo eso, inexplicable. Pero era amor al fin y al cabo, amor hecho canción, por el que vale la pena la vida misma. Hoy es lunes. En Bogotá llueve y yo me acuerdo de él mientras escucho y canto esta hermosa canción. ¡Feliz cumpleaños, Miguel! Gracias.
Lunes por la madrugada,
yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor.
Días en la carretera,
yo siento aquí dentro
la emoción de haber
dejado lo mejor.
Yo no sé si en vano éste amor.
Aquí no hay luces de escena
y algo en mi no se serena, no.
Yo ya no comprendo nada,
tantas caras dibujadas
como manchas en una pared.
Noches de melancolía
pateando en una ciudad vacía,
en la oscuridad te busco a vos.
Quizás hoy sí te pueda encontrar.
Más allá de toda pena
siento que la vida es buena hoy.
Yo sé que no es en vano este amor.
Más allá de toda pena
siento que la vida es buena hoy.
12 de marzo de 2011
I could never take the place of your man (1989): "Para terminar con la controversia rock latino castellano contra rock inglés y la guerra de toda esa mierda... O sea, los Beatles y David Bowie son ingleses, ¿no?, o sea, porque yo veo en la prensa de aquí que tratan de enemistarnos con nuestros verdaderos amigos. Cómo nos vamos a pelear con Peter Gabriel, qué vergüenza. Cómo nos vamos a pelear con Prince que me dijo que cantara este tema para ustedes. Y se lo voy a cantar, loco. Mata, y si no mata... Viva la batata". (Charly García durante su primer concierto en Bogotá en la Plaza de Toros Santamaría en 1989).
14 de febrero de 2011
Lunes otra vez (1973): El matinal cielo bogotano de este febrero ya casi moribundo está más gris de lo habitual. Aturde y destiempla el alma, provoca de todo menos levantarse de la cama para hacer lo que hay que hacer. Al medio día el sol sigue sin aparecer y el ocaso es impercetible. Así es Bogotá, así ha sido siempre. Plomiza e indiferente. Y si a eso se junta la sensación de un lunes inaplazable pues la cosa se pone peor.
Esta mañana al asomarme por la ventana no había sol pero sí nubes y frío. Mientras miraba al cielo mi pensamiento fue atravesado por una antigua y extraña reminiscencia a la que sobrevino una canción que tarareaba hasta el hartazgo hace muchos años. Hoy he vuelto a hacerlo, la he cantado todo el puto día como un demente, con una sonrisa genuina, y juraría que algo de sol ha entrado por las rendijas de la persiana, como cuando las dulces armonías vocales de Charly García y Nito Mestre se adentraron en mí para hacerle frente a la tristeza hasta vencerla.
Esta mañana al asomarme por la ventana no había sol pero sí nubes y frío. Mientras miraba al cielo mi pensamiento fue atravesado por una antigua y extraña reminiscencia a la que sobrevino una canción que tarareaba hasta el hartazgo hace muchos años. Hoy he vuelto a hacerlo, la he cantado todo el puto día como un demente, con una sonrisa genuina, y juraría que algo de sol ha entrado por las rendijas de la persiana, como cuando las dulces armonías vocales de Charly García y Nito Mestre se adentraron en mí para hacerle frente a la tristeza hasta vencerla.
7 de febrero de 2011
Always in time (1982): Revisitar la discografía del rock hecho en Colombia entre los años sesenta y el primer lustro de los años ochenta es enfrentarse a una paradoja: la pobre producción de discos enfrentada a la calidad superlativa de los mismos. Bajo el riesgo de equivocarme, quizás no se hayan editado más 30 álbumes de rock en esos 25 años, pero algunos de ellos se convirtieron en joyas definitivas del rock hecho acá.
Hace 30 años en Bogotá, cuando los vinilos de rock eran apenas un recuerdo, Jorge Barco (voz, teclados y guitarras), Alexei Restrepo (guitarra líder) y Nacho Pilonieta (bajo), conformaron Ship; una banda que destilaba rock en todo su esplendor. Bebían de las mejores fuentes del rock progresivo, como también del new wave y el hard rock; parecían de otra ciudad o de otro tiempo, nunca de Bogotá. Repitiendo el ciclo (Los Speakers y Banda Nueva), grabaron en el mejor estudio de Bogotá, se tomaron su tiempo y brillaron con el magnífico álbum 'Born'. Pero una vez más, y haciendo honor a su nombre, una banda de rock nacional se adelantaba a su tiempo en este espacio, en esta goegrafía.
De regreso a 2011, Jorge Barco se ha vuelto a juntar con sus compañeros de banda para abordar un nuevo viaje por las estupendas canciones de Ship. La cita será este 10 de febrero en Bogotá desde las 23 horas en el Bar Trilogía (Calle 81 # 12-70), la entrada tiene un valor de $10.000 e incluye una copia remasterizada del estupendo álbum 'Born' que cerraba su cara B con un artefacto sonoro etéreo y telúrico a la vez.
Hace 30 años en Bogotá, cuando los vinilos de rock eran apenas un recuerdo, Jorge Barco (voz, teclados y guitarras), Alexei Restrepo (guitarra líder) y Nacho Pilonieta (bajo), conformaron Ship; una banda que destilaba rock en todo su esplendor. Bebían de las mejores fuentes del rock progresivo, como también del new wave y el hard rock; parecían de otra ciudad o de otro tiempo, nunca de Bogotá. Repitiendo el ciclo (Los Speakers y Banda Nueva), grabaron en el mejor estudio de Bogotá, se tomaron su tiempo y brillaron con el magnífico álbum 'Born'. Pero una vez más, y haciendo honor a su nombre, una banda de rock nacional se adelantaba a su tiempo en este espacio, en esta goegrafía.
De regreso a 2011, Jorge Barco se ha vuelto a juntar con sus compañeros de banda para abordar un nuevo viaje por las estupendas canciones de Ship. La cita será este 10 de febrero en Bogotá desde las 23 horas en el Bar Trilogía (Calle 81 # 12-70), la entrada tiene un valor de $10.000 e incluye una copia remasterizada del estupendo álbum 'Born' que cerraba su cara B con un artefacto sonoro etéreo y telúrico a la vez.
31 de diciembre de 2010
In my life (1965-2003): Esta vez son la pluma de John Lennon y la voz de Johnny Cash, quienes me cubren la espalda para decirles que les deseo un espléndido 2011.
Hay lugares que recordaré toda mi vida
aunque algunos hayan cambiado,
unos para siempre y no para bien.
Otros han desaparecido, otros permanecen.
Todos estos lugares tuvieron su momento,
con amantes y amigos que aún recuerdo,
algunos han muerto, otros están vivos.
En mi vida los he amado a todos,
pero de todos aquellos amigos y amantes,
no hay nadie que pueda compararse contigo.
Y estos recuerdos pierden su significado
cuando pienso en el amor como algo nuevo.
Aunque sepa que nunca perderé el cariño
por la gente y las cosas que ya pasaron,
y que a menudo me detendré a pensar en ellos.
En mi vida, te amaré más que a nadie.
Hay lugares que recordaré toda mi vida
aunque algunos hayan cambiado,
unos para siempre y no para bien.
Otros han desaparecido, otros permanecen.
Todos estos lugares tuvieron su momento,
con amantes y amigos que aún recuerdo,
algunos han muerto, otros están vivos.
En mi vida los he amado a todos,
pero de todos aquellos amigos y amantes,
no hay nadie que pueda compararse contigo.
Y estos recuerdos pierden su significado
cuando pienso en el amor como algo nuevo.
Aunque sepa que nunca perderé el cariño
por la gente y las cosas que ya pasaron,
y que a menudo me detendré a pensar en ellos.
En mi vida, te amaré más que a nadie.
24 de noviembre de 2010
You take my breathe away (1976): Aún conservo el viejo casete en el que grabé los grandes éxitos de Queen. Lo copié de un casete pirata de una prima a la que le gustaba el rock. Mi relación con Queen no ha sido de amor profundo pero ha estado presente siempre. Recuerdo de lejos ver el tributo a Freddie Mercury en Wembley, mi atención puesta en David Bowie y Mott the Hoople, el coro gospel en "Somebody to love", Elton John, Robert Plant y Roger Daltrey; recuerdo a los cantantes y la ausencia del El Cantante.
Muchos años después casi canto "Bohemian Rhapsody" para 1.600 personas. Mi profesor de técnica vocal estaba ayudando en el montaje de una vergonzosa ópera-rock, un día al finalizar la clase me pidió que me quedara y cantara solo "Bohemian Rhapsody".En principio esa canción la haría una chica pero empezaba a fallar a los ensayos y no la notaban muy comprometida. Así que me pidieron que la ensayara junto con una de Serú Girán. Canté "Bohemian Rhpasody" como un loco durante un mes. Me gustaba cómo sonaba en mi voz. Al final hice la de Serú, pero por alguna extraña razón me sentí orgulloso de la voz de Mercury en mi voz. ¿Herejía?
El recuerdo de algunos amigos queridos me remite de inmediato a Queen. Hace casi cuatro años descubrí que las canciones de Queen me reconcilian con la vida. Todas, o casi. Creo que esto ya lo había dicho. En todo caso, son mis palabras de profundo agradecimiento para Freddie Mercury por toda la alegría otorgada. Ojalá que exista el cielo.
Muchos años después casi canto "Bohemian Rhapsody" para 1.600 personas. Mi profesor de técnica vocal estaba ayudando en el montaje de una vergonzosa ópera-rock, un día al finalizar la clase me pidió que me quedara y cantara solo "Bohemian Rhapsody".En principio esa canción la haría una chica pero empezaba a fallar a los ensayos y no la notaban muy comprometida. Así que me pidieron que la ensayara junto con una de Serú Girán. Canté "Bohemian Rhpasody" como un loco durante un mes. Me gustaba cómo sonaba en mi voz. Al final hice la de Serú, pero por alguna extraña razón me sentí orgulloso de la voz de Mercury en mi voz. ¿Herejía?
El recuerdo de algunos amigos queridos me remite de inmediato a Queen. Hace casi cuatro años descubrí que las canciones de Queen me reconcilian con la vida. Todas, o casi. Creo que esto ya lo había dicho. En todo caso, son mis palabras de profundo agradecimiento para Freddie Mercury por toda la alegría otorgada. Ojalá que exista el cielo.
13 de noviembre de 2010
Only love can break your heart (1970): Integridad puede ser una de tantas palabras y virtudes para definir a Neil Percival Young. Tan grande como su leyenda, Young celebra hoy 65 años de vida íntegra. Ninguno de sus discos y sus respectivas canciones pasó jamás por filtros diferentes a sus inquietudes éstéticas y políticas; de eso dejan constancia sus discos más odiados pero atrevidos. Como por ejemplo "Le Noise" (2010), su más reciente álbum que estrenó antes de llegar a los 65. Y es que el espíritu de las canciones del joven Neil sobrevuela praderas, playas, bosques y calles de tiempos pretéritos, presentes y futuros en los que la inteligencia y el corazón siempre son objeto de burla cínica y amenaza. Ahí está Neil Young, siempre, acompañando almas desoladas con una vieja guitarra -acústica o eléctrica- y una fágil voz que sentencia verdades devastadoras para fortalecer humanidades. Feliz cumpleaños, Neil. Gracias por tanto bien hecho en mí.
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