18 de diciembre de 2009

Little T&A (1981): Mi pequeño Satán, mi querido Keith Richards, feliz cumpleaños y larga vida para ti.

Es sólo rocanrol -como si fuera poco- y es lo que más me gusta.



11 de diciembre de 2009

Gas panic (2000): (Hablando de discos de la década, qué infravalorado está el álbum del que hace parte esta canción y qué sobrevalorado está "el disco de la década" según casi todos, menos yo).

Entramos con Diana Consuelo a un centro comercial, tenemos hambre. Vamos a la plazoleta de comidas, ubicamos algún restaurante "mexicano", pedimos un burrito y unas quesadillas, buscamos una mesa y esperamos. Me siento al frente de los restaurantes dándole la espalda a la mayoría de las mesas y de la gente. Diana Consuelo sí ve a la gente. Mientras conversamos veo que un hombre apresurado lleva a una niña de la mano, él corre, la arrastra y la afana con expresiones de apuro. Unas señoras se levantan de una mesa y comienzan a correr hacia la salida. Diana Consuelo deja de mirarme para mirar a la gente o hacia la gente. Yo volteo mi cabeza para ver qué pasa; las personas se levantan de sus mesas, agarran sus pertencias y corren. Algunas se echan un último bocado antes de levantarse. Otras agarran sus bandejas llenas comida y gasesoas que se van cayendo al piso mientras corren aterrorizados. Giro mi cuerpo para ver qué pasa atrás y al instante siento un ardor que pica en mi garganta, mis fosas nasales y mis ojos. Detrás mío una nube amarilla se esparce por toda la plazoleta. El pánico se apodera del lugar. Guardo el tiquete de nuestro pedido. Vamos hacia la salida y me río mientras recuerdo esta canción.

9 de diciembre de 2009

Watching the wheels (1980): Hoy me medico esta canción.

People say I'm crazy doing what I'm doing,
Well they give me all kinds of warnings to save me from ruin,
When I say that I'm o.k. they look at me kind of strange,
Surely your not happy now you no longer play the game,

People say I'm lazy dreaming my life away,
Well they give me all kinds of advice designed to enlighten me,
When I tell that I'm doing Fine watching shadows on the wall,
Don't you miss the big time boy you're no longer on the ball?

I'm just sitting here watching the wheels go round and round,
I really love to watch them roll,
No longer riding on the merry-go-round,
I just had to let it go,

People asking questions lost in confusion,
Well I tell them there's no problem,
Only solutions,
Well they shake their heads and they look at me as if I've lost my mind,
I tell them there's no hurry...
I'm just sitting here doing time,

I'm just sitting here watching the wheels go round and round,
I really love to watch them roll,
No longer riding on the merry-go-round,
I just had to let it go.




4 de diciembre de 2009

Quiero llenarme de ti (1968): Cuando suena una canción de Sandro, el hombre se detiene. Si está haciendo alguna cosa para. Si está sentado se levanta. Se pone en posición: abre ligeramente las piernas, se inclina un poco apenas, se agacha menos y levanta las manos a la altura de los hombros, como si fuera a predicar. Todo esto lo hace en cuestión de segundos y antes de que Sandro -quizás el más grande cantante del continente- empiece a cantar. En seguida se larga a cantar con él y algo extraño pasa. Siempre pasa. Apenas transcurren unos versos sus ojos enrojecen y se llenan de agua, a la vez que baila y canta emocionado. Mientras observo el ritual esporádico me pregunto qué dolor lo abordará mientras esto ocurre, qué recuerdo emanará de su memoria mientras canta, que sensación inenarrable se genera mientras él, mi padre, canta cuando canta a Sandro.

Feliz cumpleaños viejo. Te amo.



29 de noviembre de 2009

Behind that locked door (1970): Sigo sin entender a las personas que no le gustan los Beatles. Hace 17 años mi hermano Andrés Wolf y yo, enamorados de las canciones de John, Paul, George y Ringo, jugábamos a "ser los Beatles". Casi siempre él hacía de McCartney y yo de Lennon, en otras ocasiones alguno de los dos hacía de periodista y entrevistaba al beatle que el otro interpretaba. Recuerdo una ocasión en la que yo estaba entrevistando a Paul, le pregunté qué opinión le merecía la guitarra mágica de George y su respuesta fue la siguiente: "no sabía que George tenía una guitarra mágica". Un breve silencio invadió nuestra habitación mientras miraba sorprendido a Andrés 'Paul' Wolf por la respuesta que acababa de espetar para luego mearnos de la risa. Ahora cada vez que George Harrison aparece en nuestra conversación trae en sus manos a su guitarra mágica. Los casetes en que grabábamos las históricas sesiones fueron testigos de nuestra felicidad beatle.

Ocho años después aún te echo de menos, querido George. Hoy te recuerdo con este dulce country, que redescubro en el momento justo, cuando mi corazón vaga por terrenos sembrados de guitarras slide y pedal steel. Forever young.



23 de noviembre de 2009

Tú y las nubes: Ven a silbarme una canción de esas que se te quedaron por fuera. Dicen que hiciste más de mil, pero quién supiera que desde el cielo, vas borrachito, borrachito, sembrando una canción o un verso en cada uno de los que te escucha, te admira y te reconoce como el más grande de todos. Ya quisieran ellos escribir como tú y cantar como tú. 35 años después, mientras la gente te olvida entre vicentes y luís migueles -que a lo mero macho se pintan el pelo y se estiran la cara-, algunos vamos dando tumbos por ahí, buscándote entre las estrellas, las heridas o en las huellas de un trago de tequila.

A tu salud hoy y siempre, querido José Alfredo!



14 de octubre de 2009

Platos rotos (2008): Martes 29 de septiembre de 2009. Bogotá D.C. Cae la tarde y el frío domina el aire y el ánimo de la gente que regresa a sus hogares en busca de un poco de calor. La Casa del Teatro Nacional comienza entonces a llenarse de gente buscando ese hogar, ese calor que les reconforte el alma con sonrisas después de un duro día de trabajo.

A las ocho de la noche Roberto Camargo sale al escenario para celebrar un año de vida y de giras de Humor Amor -su álbum en estudio que le ha permitido presentar en directo una interesante combinación de stand up comedy con las canciones que componen este disco-. Unos minutos después el público ya se está riendo y sorprendiendo con el show del que empiezan a hacer parte. Roberto -con un año de carretera de Humor Amor a cuestas- sabe manejar perfectamente los hilos de su espectáculo, con la palabra hablada hace desternillar de risa a la gente y con la palabra cantada la conmueve.

El Sistema Nervioso, la banda que acompaña a Roberto es una pieza fundamental del concepto Humor Amor. Al igual que Roberto con las palabras, la banda genera tensión, disminuye e irrumpe emotivamente en la mayoría de las canciones. Esta vez y acompañados de algunos amigos (Andrés Correa, Jorge Arana, Mauricio Cubaque, Miguel Moyano y la magnífica cantante Marti López) propiciaron que los asistentes al concierto encontraran allí el hogar que buscaban para calentarse.

Hay canciones de Roberto Camargo que empiezan a hacer parte de la banda sonora de los bogotanos; “Compañera”, “Amiga”, “No hay billete” y “También” son algunas de ellas, pero curiosamente el momento de la noche no fue atravesado por la comedia. Hacia la mitad del show, Roberto intentando amainar el dolor que llegaría se pone una gafas para el sol y dice ”esta es una canción seria”; en seguida canta “Platos rotos”, una preciosa e inspiradísima canción extraviada en esa mezcla anímica que es Humor Amor, pero que de lejos deja ver el buen quehacer de Roberto como artesano de canciones. Después del nudo en la garganta la función debía continuar.





http://www.youtube.com/watch?v=cIT9OFaA7Us

4 de octubre de 2009

La belleza (1998): Descubrir los cajones del armario de mi tía Nelsa llenos de casetes fue descubrir el tesoro al final del arco iris. Tenía de todo y entre sus favoritos se encontraban los casetes de Mercedes Sosa. Los sábados cuando no tenía clases en la universidad se quedaba durmiendo hasta tarde y luego se levantaba a ordenar su habitación escuchando las canciones de 'la Negra'. Bien podría ser ese mi primer contacto con la música de Mercedes Sosa, pero sin hacer mayor esfuerzo la memoria y el sentimiento me plantan una fotografía muy profunda: mi tía Nelsa arrullándonos suavecito para dormirnos, a mi hermano y a mí, con una valiente canción de cuna que reza: "Duerme, duerme negrito, que tu mama está en el campo, negrito..."

Años después me reencontré con Mercedes gracias a Charly García, a la versión que tienen a dueto de Inconsciente colectivo y a ese álbum prodigioso llamado Alta Fidelidad. En 1997 la vi -por primera vez- cuidando a un Charly díscolo en El Campín, aguantándolo y arrullándolo, como mi tía hacía con nostros cantándonos canciones de Mercedes. Un par de años más tarde la volví a ver abriendo el cielo bogotano con su voz en la plaza de toros La Santamaría, yo, que estaba con mi tía, sentí que saldaba una deuda con mi infancia y sus canciones.

Podría decir que la voz de 'la Negra' se ha apagado hoy y en parte no mentiría del todo, pero para hacer honor a la verdad, creo que la voz de cada cantor que silencia el fin de la vida, se extiende en el tiempo y el espacio cada vez que algún hombre lo recuerda entonando sus canciones.

Hace varios años, cuando trabajaba en un gran programa nocturno de una antigua estación de radio bogotana, me encantaba poner esta canción que Mercedes Sosa supo hacer suya como otras tantas. Esta vez su autor -Alejandro Lerner- se sintió orgulloso y complacido de que ella la cantara.

Gracias tía Nelsa. Gracias Negra.